El 16 de junio de 2019 quedó marcado como uno de los episodios más impactantes de la historia energética del país. En plena mañana a las 7:06 (hora argentina),en el Día del Padre, una falla en el Sistema Argentino de Interconexión provocó un apagón masivo que dejó sin suministro eléctrico a casi todo el territorio nacional y también afectó a Uruguay y sectores de Paraguay y Brasil. Más de 45 millones de personas se vieron sorprendidas por una interrupción inédita del servicio.
Durante varias horas se paralizaron comercios, industrias, servicios de transporte y comunicaciones, mientras las autoridades trabajaban para restablecer el sistema de manera gradual. La recuperación fue progresiva y demandó buena parte del día, evidenciando la complejidad de una red eléctrica altamente interconectada.
Las investigaciones posteriores concluyeron que el origen estuvo relacionado con una serie de fallas operativas y problemas en la configuración del sistema de protección durante trabajos sobre líneas de alta tensión, lo que desencadenó una reacción en cadena que terminó con el colapso del sistema eléctrico nacional.
A más de seis años de aquel hecho, el apagón continúa siendo un caso de estudio sobre la importancia de la planificación, la redundancia y la seguridad operativa en infraestructuras críticas, recordando que la confiabilidad del sistema eléctrico es un pilar esencial para el funcionamiento de la economía y la vida cotidiana.
La recuperación fue gradual:
- 07:06 h: se produce el colapso del sistema y comienza el apagón masivo.
- 10:00 h aproximadamente: algunas zonas de Buenos Aires empiezan a recuperar el servicio.
- 13:30 h: ya se había restablecido una parte importante de la demanda y numerosas provincias comenzaban a normalizar el suministro.
- Alrededor de las 21:00 h: el servicio eléctrico estaba restablecido en aproximadamente el 98 % del país, tras casi 14 horas de trabajo continuo.










