Volar un planeador es una experiencia única donde silencio, técnica y emoción se combinan en perfecta armonía. Sin motor, el piloto aprende a leer el aire, aprovechar las térmicas y confiar en el planeo, desarrollando precisión y sensibilidad. En el aeródromo, la camaradería es parte esencial: instructores y alumnos comparten conocimientos, experiencias y pasión. Cada vuelo es aprendizaje, concentración y libertad, con el cielo como aula y desafío permanente.
Este piloto recientemente recibido nos explica cómo es el entrenamiento necesario para obtener la certificación. WEB: Procedencia del Helicoptero/
Piloto: Lucas Alloggio. (foto remera oscura amarronada)
Sebastián Nicola, instructor, nos habla de las técnicas y reglamentaciones que se imparten en el curso de piloto. (fotos inferiores remera color amarillo)